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El
sexo anal es la estimulación directa del ano que puede ser:
manualmente, oralmente o con la penetración anal; no se trata de una
práctica moderna, sino que se ha dado en todas las épocas y en todos
los continentes desde la Antigüedad.
El sexo anal puede ser
divertido, seguro y entretenido, si sigues los pasos adecuados para
seguir manteniéndolo seguro, si se practica con técnicas de higiene y
sanidad, de lo contrario puede ser doloroso e incluso peligroso. El
ano es una zona extremadamente erógena, pues dentro de éste se
encuentran más terminales nerviosas que en otras partes del cuerpo. El
conocimiento y exploración de tu ano puede conducirte a placeres
insospechados y sin límite.
Debes de tener en
cuenta que se tiene que estimular el orificio anal con mucha
delicadeza y suavidad, para que en ningún caso le produzca dolor, sino
sensaciones agradables y positivas para que sea una práctica muy
placentera. La estimulación anal, como cualquier otra forma de
sexualidad voluntaria, es –o debería ser– una elección personal:
nosotros somos quien decidimos lo que es aceptable o no.
Muchos hombres
disfrutan estimularse la próstata, a la cual acceden insertando un
dedo en el conducto anal. Con la punta del dedo, haciendo círculos
suaves alrededor de la parte externa del ano, introduciendo la punta
del dedo más o menos un centímetro dentro del conducto anal y se
continúa haciendo círculos en su interior produciéndoles una sensación
de placer.
Para disfrutar de la
estimulación anal manualmente debemos de introducir suavemente en el
ano un dedo, una vez adentro nos detenemos un momento, para que el
esfínter se habitúe a esta nueva sensación. Si el interior del ano
tiene una pequeña sensación de quemarse o estar irritado, no te
preocupes, este sentimiento se tornará en placer. Practicar el tensar,
relajar, tu ano mientras el dedo permanece dentro hará que la abertura
de este se relaje y no se sienta dolor o incomodidad, sino una
sensación placentera. Podemos empujarlo un poco más hacia adentro, al
mismo tiempo que realizamos un movimientos lentos de vaivén,
intercalándolos con movimientos circulares para producir más
sensaciones agradables.
Cuando uses los dedos
para estimular el ano debes de usar siempre guantes de látex lubricar
el dedo o dedos que utilizarás y el ano también, ya que éste no tiene
la lubricación fisiológica, así es que mientras más lubricante uses,
más fácil, limpia, cómoda y placentera será la sesión que tengas.
Puedes realizar esta práctica antes de la penetración anal.
Como preámbulo para la
penetración anal también puedes hacer que tu compañero te haga sexo
oral mientras inserta uno o varios dedos en tu ano. Será más fácil si
se encuentra en buena posición para alcanzar tu ano y tú estarás en
mejor posición para relajar los músculos mientras él juega gentilmente
con tu pene, o mientras tú estimulas su pene, él te estimula tu ano,
como más te guste.
En tu
ano se puede insertar un pene largo fácilmente y la experiencia es muy
agradable, si consigues relajarte. Tu ano es como un delgado tubo con
un pequeño anillo muscular al final. El anillo muscular se relaja y
tensa para mantener el excremento dentro y mantener los objetos fuera.
Estos músculos son bastante fuertes y son controlados parcialmente por
la mente. Tus emociones pueden controlar la tensión en cualquier
momento. Si estás sentado en tu computadora leyendo esto, flexiona tus
glúteos y experimentarás cómo tu ano se frunce y se tensa. Una buena
penetración anal no será placentera a menos que tus músculos estén
relajados. Esto lleva tiempo y práctica.
Al principio, cuando tu
compañero te penetre, tal vez experimentes una urgencia violenta de ir
al baño, esto se debe a tus reflejos normales de querer excretar
cualquier cosa dentro de tu ano. Esta sensación es similar a las
náuseas cuando aprendes hacer un buen sexo oral. Quizá también pienses
que estás a punto de orinar o defecar, pero esto es algo común. Pronto
te condicionarás a tener un pene en tu ano. El gran excitamiento
sexual seguirá; sé paciente y los sentimientos de miedo y cualquier
tensión disminuirán considerablemente. La penetración gradual y la
actividad es la mejor regla, así que ve con calma. Será difícil por un
tiempo, pero serás complacido con un rápido cambio de incomodidad a
placer erótico.
Tu compañero debe de
lubricar su pene abundantemente (sobre todo el glande) y el ano. Debe
de comenzar penetrando muy lentamente. La primera vez, quizá no la
pueda meter toda, sobre todo si no estás totalmente relajado. Pero con
un poco de tacto y ternura, no deben presentarse mayores
complicaciones.
Antes de llegar a la
mitad del camino, tu compañero debe detenerse para que te habitúes a
la sensación; entonces tu pareja tiene que hacer un movimiento de
vaivén… suavemente. Ambos deben estar atentos a las reacciones que
hayan en ese momento, en caso de que sientas mucho dolor o molestia, y
si es así, tu compañero deberá parar, hasta que te encuentres más a
gusto, y una vez que tu compañero logre penetrarte profundo, dale una
cantidad lujuriosa de tiempo disfrutar la sensación; él sabe que
hacer, así que piensa en el placer y la sensualidad.
Puedes incrementar el
placer de ambos meneando tu trasero en movimientos circulares,
mientras él entra y sale a la velocidad que deseen. Aprende a
comprimir tu ano, tensa y afloja para acariciar su pene. Sabrás si te
estás moviendo de la mejor manera porque sentirás un flujo rítmico y
apasionado en tu cuerpo. Olvidarás dónde estás mientras los
movimientos de tu pareja los hacen fundirse en uno solo.
Intenta masturbándote o
pídele que él lo haga, pues esto es una parte regular de un buen sexo
anal; además, incrementará tu intensidad sexual y deseo, lo que, a
buen seguro, te producirá mucho más excitación al ser estimulado anal
y genitalmente, hasta alcanzar un estimulante orgasmo. Aunque no
siempre es obligatoria la estimulación genital al ser penetrado, pues
la sensación que te produce el sentir un miembro viril dentro de tu
ano, te puede llevar a una eyaculación excitante.
Debemos hacer de tu
conocimiento que la penetración anal es un comportamiento sexual de
riesgo para la transmisión del virus del VIH-SIDA, si no lo haces con
responsabilidad, y debido a que hasta ahora esta enfermedad es de
evolución mortal, por lo que ENFÁTICAMENTE deben saber todas las
personas que gozan o experimentan el sexo anal, utilicen
indistintamente preservativo y abundante lubricante a base de agua,
así es que ya saben la diversión inicia desde que comienzas a
acariciar tu ano, o el de tu pareja, disfruta de los placeres del sexo
anal con protección
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