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¿Es Posible Recuperar la Seguridad y
la Autoestima Perdidas?
Por: Guillermo Silva-Rodrigo,
Psicólogo
En varias ediciones anteriores me he
enfocado en la importancia de los procesos inconscientes y su impacto
en el comportamiento. Es preciso que aprendamos a conocer el alcance
de nuestras acciones conscientes o inconscientes para poder entender
nuestro comportamiento y sus consecuencias. La comunidad homosexual
ha sido por siglos enteros menospreciada, marginada, agredida y se ha
pretendido negar, incluso, su existencia. Entonces, no es ninguna
sorpresa saber que existen muchos desordenes de personalidad derivados
de esta agresión o marginación, en especial la baja autoestima y la
falta de seguridad. Muchas personas homosexuales han crecido
sintiéndose indefensas, en el anonimato, negando su propia
naturaleza, avergonzados, con miedo, y llevando una doble vida,
siempre en la búsqueda de aceptación por los demás, amor, cariño,
protección, guía, seguridad, comprensión, aprobación y todos estos
elementos que se supone los “padres de familia” deberían proporcionar
a sus hijos. Como resultado de esto, podría predecirse que una
persona que ha crecido en tales circunstancias carece de seguridad y
autoestima y que su comportamiento tenderá a ser autodestructivo. Sin
embargo, la pregunta es: ¿Es posible recuperar la seguridad y la
autoestima perdidas por estas circunstancias?
Hay muchos homosexuales que en la búsqueda de amor y aceptación caen
en comportamientos autodestructivos, como por ejemplo: la
prostitución, alcohol, drogas, desordenes alimenticios, etc., ó, en
esta nueva modalidad que considero extremadamente peligrosa de poner
una fotografía en el Internet para buscar “pareja” o “compañía”,
cuando en realidad, en muchos de los casos lo que se está buscando es
una “aventura sexual” que pueda satisfacer la urgencia del individuo
de liberar toda esa presión y ansiedad generada por la soledad o su
niñez desafortunada. La baja autoestima y la falta de seguridad
tiende ha transformarse en depresión y se corre un proceso que pasa
por varias etapas que culmina en hostilidad, la cual el individuo la
descarga en contra de si mismo (a través del alcohol, drogas etc.) ó
bien, es descargada en contra de algo ó alguien más.
Desgraciadamente, hay muchos padres que no proporcionan a sus hijos
las necesidades básicas emocionales que son las que han de crear esos
lazos afectivos entre padre e hijos y formar la seguridad en los
infantes o niños para darle paso a la autoestima y enfrentar, una vez
que se han convertido en adolescentes, a la sociedad castrante y
machista en la que todavía se vive hoy en día con toda la carga
“moral” que esto implica.
Si los padres de familia tuvieran consciencia de lo importante que es
proteger, aceptar y respetar a sus hijos tal y como son, probablemente
habría menos tragedias y tendríamos una comunidad más sana
emocionalmente para enfrentar todos estos obstáculos tan absurdos que
complican aún más la convivencia humana.
Entonces, ¿Es posible recuperar la seguridad y la autoestima en una
persona? La respuesta es: SÍ. Sin embargo, antes de mencionar como,
primero hay que analizar ciertos factores que generan depresión
derivada de la falta de autoestima y seguridad. Si partimos del hecho
que muchas personas homosexuales han crecido en entornos familiares
disfuncionales en donde prevalece el alcohol, drogas, violencia
verbal, psicológica, emocional y hasta sexual, podríamos entonces
determinar que estos mismos factores impiden a un infante desarrollar
ciertas habilidades básicas como la seguridad y consecuentemente la
autoestima, lo cual dará paso sin lugar a dudas a la depresión. Hay
muchas teorías que hablan de los comportamientos aprendidos mal
adaptados o la teoría de “Aprender a ser Indefenso” (Learned
Helplessness) propuesta por Seligman. Seligman (1975), sugiere que
la depresión resulta de estar en una situación adversa en la cual un
individuo no tiene control para superarla y consecuentemente inhibe el
sano desarrollo de la autoestima y afecta la seguridad. Ahora bien,
si tomamos esta teoría y la aplicamos a las situaciones adversas que
un infante puede experimentar durante su niñez y que no tiene manera
de defenderse y que depende todo el tiempo de un adulto para
sobrevivir, es claro que este infante “aprenderá a ser indefenso” y
que resistirá todas las experiencias amargas a las que sea expuesto
por su “padres” o tutores, pues al final, el infante necesita a estos
para sobrevivir. Es precisamente ese comportamiento aprendido y mal
adaptado el que lo acompañará hasta convertirse en adulto y que le
generará graves problemas de autoestima y seguridad. Aquí hay un
punto muy interesante, y es en donde la terapia cumple con una función
muy importante, que es el de proveer ayuda a un individuo para
reconocer que ha dejado de ser un infante o un niño “indefenso” y que
es posible revertir, o permítanme usar este término “desaprender”, ese
proceso aprendido de ser “indefenso” que le fue programado en su mente
desde su más temprana niñez. Así, el individuo será capaz de
transformar esa realidad que le fue heredada en algo mas positivo que
le permita desarrollar libremente sus capacidades como la persona
plena y única que es. Esto no aplica solo para los niños que nacieron
homosexuales, sino para cualquier ser humano de cualquier orientación
sexual.
Esto provee una gran esperanza para las personas que se encuentran
atrapadas viviendo un infierno que ellos no eligieron. Por eso, al
principio de éste artículo mencioné la importancia de los procesos
inconscientes. Debemos aprender a desarrollar ésta habilidad de
introspección, la cual ya la he mencionado en ediciones anteriores.
Como recordatorio, la introspección no es más que la capacidad de ver
hacia dentro de uno mismo, de evaluar nuestros sentimientos y de ser
honestos con nosotros mismos para poder corregir lo que nos genera
preocupación y depresión. Recuerden que el proceso de la depresión
inicia con una simple preocupación que si no es resuelta a tiempo se
transforma en angustia, después en frustración, luego en temor o
miedo, después en ansiedad y por ultimo en hostilidad en contra de uno
mismo o dirigida a alguien más.
Siempre que queramos es posible hacer algo para vivir psicológica o
emocionalmente mejor. Hay múltiples factores involucrados en la
formación de la autoestima y la seguridad. En esta edición, solo he
destacado algunos de los más importantes, sin embargo, hay muchos más
que sería imposible mencionarlos en un solo artículo. El camino a la
autorrealización esta siempre frente a nosotros, la clave es tener la
capacidad para verlo y no ignorarlo.
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