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Frente
a la infección por VIH, nuestro organismo fabrica anticuerpos en su
intento por neutralizarlo. A pesar de que este virus siempre logra
colonizar las células de nuestro sistema inmune, algunas de estas
defensas naturales tienen una eficacia muy alta contra él. Un
trabajo publicado en 'Science' describe dos de estos anticuerpos,
capaces de frenar el 90% de las cepas del VIH-1, el mayor potencial
descrito hasta la fecha.
Desde
que en 2007 se descubrió cómo el virus del sida penetra en las
células inmunes -primer paso en la cascada de la infección-, buena
parte de los esfuerzos científicos se ha centrado en descubrir la
forma de bloquear esa unión. El principal problema es que, como buen
virus, el VIH cambia constantemente las proteínas de su superficie
para evitar ser reconocido por las defensas, borrando de un plumazo
los progresos alcanzados.
Por
eso, y porque existen numerosos subtipos de este virus, cada uno con
una superficie distinta, dar con anticuerpos eficaces contra todas
ellas ha sido una dura tarea, hasta ahora. Los resultados del
trabajo publicado en 'Science', desarrollado por investigadores del
Centro de Investigación de Vacunas del Instituto Nacional de
Alergias y Enfermedades Infecciosas de EEUU (NIAID) –responsables
también del hallazgo de 2007-, podrían dar un giro a esta situación.
Dos
anticuerpos para la esperanza
"Hemos
utilizado nuestro conocimiento de la estructura del virus –en este
caso, de la superficie del VIH-, para afinar las herramientas
moleculares que señalan sus puntos débiles y nos guían hacia los
anticuerpos que se unen a ellos, bloqueando la entrada del virus en
las células", explica Gary Nabel, director del Centro de
Investigación de Vacunas.
A
grandes rasgos, lo que han hecho ha sido examinar detenidamente el
punto exacto en el que el VIH se une a linfocitos CD4, las células
defensivas que infecta, y han creado una molécula que lo imita,
modificada además para que sólo reaccionara ante la presencia de
anticuerpos específicos para ese lugar de unión.
Gracias
a esta técnica, los autores dieron en la sangre de un seropositivo
con dos anticuerpos –VRC01 y VRC02- capaces de neutralizar el 91% de
todas las cepas de VIH conocidas. Hasta ahora, se habían descrito
moléculas que bloqueaban el 40% y el 75% de los subtipos virales.
Más aún, los autores han sido capaces de describir la estructura
atómica de VRC01 y de observar cómo funciona exactamente cuando
evita que el VIH penetre en los linfocitos CD4, las células
defensivas que infecta el virus.
"El
descubrimiento de estos anticuerpos excepcionalmente neutralizantes
y el análisis estructural que explica cómo funcionan son avances
excitantes que acelerarán nuestros esfuerzos para encontrar una
vacuna preventiva del VIH de uso global", ha declarado Anthony Fauci,
director del NIAID. "Además, la técnica empleada por el equipo [...]
representa una nueva estrategia que podría aplicarse en el diseño de
vacunas para otras enfermedades infecciosas".
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